




























La repentina muerte de Mumtaz Mahal al darle su decimocuarto hijo, la perla del palacio, la favorita del Rey Shah Jahan , lo dejo sumido en la mas pura desolación.
En su memoria construyo el mausoleo de Taj Mahal , con el que quiso ofrecerle el Palacio y la corona que no tuvo en vida.
Veintidos años de construcción, pero incluso en sus últimos años, prisionero del Fuerte Rojo, desde donde contemplaba el Taj Mahal, no fueron suficientes para el olvido.